“La necesidad humana más importante es experimentar el sentido, el significado de las cosas. Una vida vacía es una vida carente de significado, tanto como una vida es plena cuando está rodeada de objetos, personas y experiencias que tengan un sentido. La vida verdaderamente humana solo es posible en un conjunto de lugares significantes. Eso es habitar y el propósito de la arquitectura es facilitar, acompañar y envolver esa experiencia. La buena arquitectura es siempre un escenario por el que transcurre la vida dejándonos marcas definitivas, con experiencias que nos hacen crecer como personas, de forma que este hábitat debe transformarse en respuesta a energías que se encuentran en constante cambio. Es así como entender el sentido mismo de nuestra labor como artesanos del hogar, y por ende promover una arquitectura que se apropie de su tierra, historia y cultura, es lo que nos permite llegar a estos proyectos”